martes, 14 de julio de 2026

Actualización en queratosis seborreica: etiología, diagnóstico diferencial y nuevas terapias

 

Las queratosis seborreicas son los tumores epidérmicos benignos más comunes, presentándose como crecimientos inofensivos, cerosos o "pegados". Afectan principalmente a personas de mediana edad y mayores. Aunque son inofensivos y no contagiosos, a menudo se retiran por motivos estéticos o si se irritan. 

Primera descripción y terminología

Históricamente, las queratosis seborreicas fueron reconocidas en el siglo XIX y clasificadas formalmente por dermatólogos. Las lesiones también se conocen por varios términos históricos, como verrugas seniles, verrugas seborreicas, papiloma basal o percebes de envejecimiento. 

Definición

Una queratosis seborreica (SK) es una proliferación no cancerosa (benigna) de queratinocitos epidérmicos inmaduros. No poseen potencial maligno, aunque a veces pueden imitar clínicamente lesiones malignas. 

Etiología

La etiología exacta no se entiende del todo. Se cree que surgen de un crecimiento localizado incontrolado de células epidérmicas alteradas y se consideran un cambio relacionado con la edad y predisposición genética. No son virales, ni están causados por una mala higiene o una producción excesiva de sebo. 

Factores de riesgo y personas con mayor susceptibilidad

  • Edad: La prevalencia aumenta drásticamente con la edad, afectando a casi el 100% de las personas mayores de 60 años. Rara vez se les ve antes de los 30 años. 
  • Genética: Tienden fuertemente a ser hereditarios, lo que sugiere un componente hereditario significativo. 
  • Exposición al sol: La exposición crónica a la radiación ultravioleta (UV) es un factor predisponente, por lo que las lesiones se encuentran predominantemente en zonas expuestas al sol como la cara y el tronco. 

Aspectos genéticos

Estudios moleculares han identificado mutaciones oncogénicas específicas que impulsan la proliferación celular en los SK. Las más comunes son mutaciones en el gen del Receptor del Factor de Crecimiento de Fibroblastos 3 (FGFR3), así como en el  gen PIK3CA. 

Características clínicas

  • Apariencia: Suelen presentarse como pápulas y placas bien circunscritos, redondos u ovalados. Tienen una característica apariencia de "pegados", como si estuvieran colocados sobre la piel. 
  • Textura: Las texturas superficiales pueden ser aterciopeladas, cerosas o escamosas, a menudo con pequeños tapones de queratina parecidos a poros o "pseudoquistes". 
  • Color: Varían mucho en color, desde tonos piel hasta beige claro, marrón oscuro o incluso negro. 
  • Ubicación: Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, excepto en las palmas de las manos y las plantas de los pies, pero son más comunes en la cara, el cuello, el pecho y la espalda. 

Diagnóstico diferencial

El principal desafío diagnóstico es distinguir las queratosis seborreicas de las malignidades cutáneas. Las condiciones evaluadas durante el diagnóstico diferencial incluyen: 

  • Melanoma maligno: Los SK pigmentados pueden parecerse mucho al melanoma, por lo que es necesaria una evaluación clínica precisa.
  • Nevos (topos, lunares): A veces pueden solaparse en apariencia.
  • Queratosis actínica: Parches precancerosos, ásperos, dañados por el sol.
  • Carcinoma basocelular (BCC): Lesiones perladas de borde enrollado que ocasionalmente pueden imitar a los SK irritados. 

Los dermatólogos se basan en la historia clínica, la inspección visual y la dermatoscopia para confirmar el diagnóstico sin biopsia, aunque se realizan biopsias si el diagnóstico es incierto. 

Opciones de tratamiento

Como las queratosis seborreicas son estrictamente benignas, el tratamiento no es médicamente obligatorio. La extracción suele buscarse para mejorar la estética o aliviar síntomas como picor, sangrado o irritación causados por la fricción. 

  • Crioterapia: El método de extracción más común, que consiste en congelar la lesión con nitrógeno líquido para que se desprenda.
  • Curetage o escisión por afeitado: Raspar o afeitar el crecimiento de la superficie de la piel.
  • Electrocauterización: Quemar el crecimiento mediante una corriente eléctrica, a menudo combinada con raspado.
  • Ablación láser: Uso de láseres (como CO2 o Er: YAG) para vaporizar la lesión. 

Tratamiento tópico

Los agentes tópicos suelen ser más suaves y se utilizan para reducir el grosor o la prominencia de la lesión en lugar de eliminarla por completo. 

  • Peróxido de hidrógeno: Los dermatólogos utilizan formulaciones como una solución de peróxido de hidrógeno de alta concentración al 40% para disolver o eliminar químicamente lesiones elevadas, especialmente en la cara.
  • Otros agentes: Productos que contienen alfa hidroxiácidos o lactato de amonio pueden utilizarse para aplanar lesiones superficiales. 

Desarrollos recientes

  • Formulaciones tópicas: Se ha realizado una investigación continua sobre complejos nítricos específicos de zinc y ácido tricloroacético para la erradicación tópica no invasiva. 
  • Diagnóstico avanzado: Las tecnologías no invasivas como la microscopía confocal por reflectancia y la tomografía de coherencia óptica se utilizan cada vez más para diferenciar a los niños de lesiones malignas sin recurrir a biopsias quirúrgicas. 
  • Algoritmos de IA: Debido a su capacidad para imitar tumores malignos, se emplean frecuentemente imágenes de alta calidad de casos de SK para entrenar algoritmos de inteligencia artificial (IA) en la detección informatizada de enfermedades de la piel. 

¡Muy importante!

Consulta a un dermatólogo para un diagnóstico preciso, ya que a veces puede ser difícil distinguir entre estos crecimientos y otros cánceres de piel (como el melanoma) solo con una inspección visual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario