viernes, 12 de junio de 2026

El poder de la estacionalidad: por qué debes consumir frutas de temporada.

 

Consumir frutas de temporada garantiza mayor valor nutricional, mejor sabor y textura, y precios más económicos. Además, la naturaleza ofrece lo que el cuerpo necesita en cada estación como frutas ricas en agua en verano o cítricos cargados de vitamina C en invierno. 

¿Por qué es bueno consumir frutas de temporada?

Comer alimentos de temporada (y producidos localmente) conlleva múltiples ventajas: 
  • Mayor concentración de nutrientes: Al madurar de forma natural en el árbol o la planta, conservan todas sus vitaminas, minerales y antioxidantes. 
  • Óptimo sabor y aroma: Llegan a su punto justo de recolección y madurez, sin pasar por cámaras frigoríficas ni maduraciones artificiales. [
  • Ahorro económico: Al haber mayor disponibilidad y no requerir costes elevados de importación o almacenamiento, el precio en el mercado es menor. 
  • Beneficio medioambiental: Se reduce la huella de carbono asociada al transporte internacional y se apoya directamente al comercio y agricultura local. 

Guía ideal de consumo mensual

La naturaleza rota sus cosechas para ofrecerte lo mejor en cada época del año:

❄️ Invierno (Diciembre - Febrero)

Época clave para cítricos, ideales para reforzar el sistema inmunológico. 
  • Diciembre: Naranja, mandarina, caqui, granada, manzana, uva.
  • Enero: Naranja, mandarina, kiwi, manzana, plátano, fresón.
  • Febrero: Naranja, limón, fresa, plátano, pera.

🌸 Primavera (Marzo - Mayo)

El clima empieza a templarse y aparecen las primeras frutas de hueso.
  • Marzo: Fresa, limón, plátano, níspero, aguacate.
  • Abril: Fresa, fresón, níspero, cereza, plátano.
  • Mayo: Cereza, melocotón, albaricoque, níspero, ciruela, plátano. 

☀️ Verano (Junio - Agosto)

Meses de calor donde predominan frutas con un alto contenido de agua para mantener una buena hidratación. 
  • Junio: Cereza, melocotón, albaricoque, ciruela, melón, sandía, nectarina.
  • Julio: Melocotón, sandía, melón, higo, ciruela, paraguayo, mango.
  • Agosto: Sandía, melón, higo, uva, pera, melocotón, manzana. 

🍂 Otoño (Septiembre - Noviembre)

La transición hacia el frío trae frutas reconfortantes y ricas en energía. 
  • Septiembre: Higo, uva, granada, manzana, pera, membrillo.
  • Octubre: Granada, caqui, manzana, uva, kiwi, chirimoya.
  • Noviembre: Caqui, granada, manzana, kiwi, mandarina, aguacate. 

jueves, 11 de junio de 2026

Frutas de temporada: cerezas y picotas

 

Las cerezas y picotas son frutos del cerezo (Prunus cerasus para las ácidas o Prunus avium para las dulces). La temporada principal transcurre entre mayo y julio, siendo la cereza más temprana y la picota más tardía. Son bajas en calorías y poseen un índice glucémico de alrededor de 22. 

🍒 Diferencias entre Cereza y Picota
La principal diferencia visual es el rabito (pedúnculo)
  • Cereza: Conserva su tallo verde al recolectarse, es más grande y su pulpa es más acuosa.
  • Picota: Es una variedad de cereza que, al madurar, se desprende del árbol de forma natural dejando el rabito en la rama. Su piel es más oscura, su tamaño ligeramente más pequeño, su pulpa más crujiente y su sabor más dulce. No todas las cerezas sin rabillo son picotas. 
📊 Perfil Nutricional (por 100g)
  • Calorías: ~50 kcal.
  • Carbohidratos: 12g (principalmente azúcares naturales como fructosa y glucosa).
  • Fibra: 1,6 gr a 3 g r(incluye pectina, que mejora el tránsito intestinal).
  • Vitaminas: Destacan la Vitamina C (aprox. 10 mg) y cantidades menores de provitamina A y ácido fólico.
  • Minerales: Principalmente potasio (aprox. 173 mg), además de calcio, fósforo y magnesio.
  • Fitoquímicos: Son ricas en polifenoles y flavonoides (antioxidantes). El más representativo son las antocianinas, que les otorgan su característico color rojo y combaten el estrés oxidativo. 
🌿 Beneficios para la Salud
  • Control glucémico: Tienen un Índice Glucémico (IG) bajo (22), lo que significa que no provocan picos de azúcar en sangre y resultan aptas para diabéticos (siempre con control de porciones). 
  • Efecto antiinflamatorio: Sus antioxidantes alivian el dolor muscular post-ejercicio y pueden reducir síntomas en afecciones inflamatorias como la gota. 
  • Salud cardiovascular: El potasio regula la presión arterial y las antocianinas ayudan a proteger el corazón. 
  • Mejora el sueño: Contienen melatonina, una hormona natural que regula el ciclo de sueño y vigilia. 
  • Digestión: Su contenido en fibra y agua favorece el tránsito y protege la microbiota. 
🛒 Recomendaciones para Comprar
  • Temporada correcta: Si compras "picotas" en abril o mayo, es probable que sean cerezas a las que simplemente les han cortado el tallo. Las verdaderas aparecen a finales de junio y en julio. 
  • El tallo: En las cerezas, asegúrate de que el tallo esté verde, flexible y bien unido a la fruta; si está seco o marrón, el fruto lleva tiempo recolectado. 
  • Apariencia visual: Elige frutos con piel brillante, tensa y sin magulladuras. 
  • El color: Las cerezas y picotas más oscuras (rojo profundo o casi negro) suelen ser las más dulces y maduras. 
❄️ En el Frigorífico: El Lugar Ideal
Las cerezas y picotas son frutas delicadas que detienen su maduración al ser recolectadas. Deben guardarse en frío lo antes posible. 
  • No las laves: El exceso de humedad acelera la aparición de moho. Lávalas únicamente justo antes de consumirlas.
  • La zona correcta: Colócalas en el cajón de las verduras, que mantiene una humedad óptima.
  • El recipiente: Utiliza un recipiente amplio para que no se amontonen ni se aplasten. Cúbrelo con papel de cocina absorbente para retener cualquier humedad residual.
  • Conserva el tallo: En el caso de las cerezas, no les quites el rabito, ya que actúa como una barrera natural contra las bacterias. 
⏳ Tiempo de Conservación
  • En la nevera aguantan perfectamente entre 5 y 7 días, y las picotas (al ser más firmes) pueden durar hasta 10 días.
  • Si las dejas a temperatura ambiente, se estropearán en apenas 2 o 3 días. 
🧊 ¿Se Pueden Congelar?
Sí, y es una excelente opción si has comprado una gran cantidad:
  1. Lávalas y sécalas muy bien con papel de cocina.
  2. Quítales el tallo (y el hueso, si prefieres tenerlas listas para recetas).
  3. Colócalas separadas en una bandeja y mételas al congelador durante un par de horas.
  4. Una vez congeladas y duras, pásalas a una bolsa hermética para que no se peguen entre sí. Aguantarán hasta 8 meses.

miércoles, 10 de junio de 2026

Colitis crónica inespecífica y colitis microscópica, ¿cómo gestionarla?

La colitis crónica inespecífica es un diagnóstico histopatológico que se realiza cuando una biopsia de colon muestra inflamación crónica que carece de las características microscópicas únicas y distintivas de una enfermedad específica (como la enfermedad de Crohn o infecciones específicas). A menudo sirve como un término provisional o un hallazgo intermedio durante el proceso diagnóstico. 

Definición

Los patólogos utilizan este término cuando observan distorsión arquitectónica, expansión de la lámina propia y células inflamatorias (como linfocitos y células plasmáticas) en el tejido del colon, pero carecen de las características necesarias para diagnosticar una condición definida. 

Importancia clínica

Un diagnóstico de colitis crónica inespecífica significa que la inflamación está presente, pero su causa subyacente exacta sigue sin identificarse en el momento de la biopsia. Para muchos pacientes, especialmente aquellos con hallazgos incidentales y síntomas leves, esto puede ser un problema temporal o benigno. Sin embargo, para otros, puede ser un indicador temprano y transitorio de la enfermedad inflamatoria intestinal crónica (EII), como la colitis ulcerosa. 

Etiología

La causa de la colitis crónica inespecífica suele ser multifactorial y varía según la persona. Las asociaciones más comunes incluyen:

  • Toxicidad de medicamentos: El uso frecuente de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) es una causa bien documentada.
  • Colitis microscópica: Formas de inflamación como la colitis linfocítica o colágena, que solo pueden observarse al microscopio.
  • Desregulación del sistema inmunitario: Los factores ambientales y genéticos pueden desencadenar respuestas inmunitarias.
  • Infecciones previas: daño persistente o perfiles de microbiotas alteradas tras episodios de colitis infecciosa. 

Gestión

Dado que la definición es amplia, el manejo debe ser altamente personalizado y guiado por un gastroenterólogo:

  • Terapia basada en síntomas: A menudo se utilizan medicamentos antidiarreicos y ajustes dietéticos (como evitar alimentos ricos en fibra o irritantes). 
  • Ajustes de medicación: Si se sospecha que hay AINEs, la retirada total de estos fármacos suele ser el primer paso para permitir que la mucosa cicatrice. 
  • Terapia dirigida: Si se confirma la colitis microscópica, los tratamientos dirigidos como los esteroides específicos para el intestino (por ejemplo, budesonida) son la base principal. 
  • Monitorización: Dado que la colitis inespecífica puede ser a veces un signo temprano de EII, las colonoscopias de seguimiento regular y vigilancia son el protocolo estándar. 

Complicaciones

Cuando la colitis crónica inespecífica se convierte en una condición definitiva como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, los pacientes corren el riesgo de sufrir complicaciones más graves a largo plazo, que incluyen: 

  • Estenosis y obstrucción intestinal: Estrechamiento del colon causado por inflamación crónica y cicatrices.
  • Desnutrición: Absorción deteriorada de nutrientes que conduce a deficiencias.
  • Mayor riesgo de malignidad: La inflamación prolongada y extensa incrementa significativamente el riesgo de por vida de desarrollar cáncer colorrectal, lo que requiere vigilancia rutinaria.

Diagnóstico diferencial entre colitis crónica inespecífica y colitis microscópica

La diferencia fundamental radica en la patología visual: la colitis crónica inespecífica se refiere a daños tisulares macroscópicos/microscópicos con cambios estructurales arquitectónicos. La colitis microscópica (MC) muestra mucosa completamente normal a simple vista (y en colonoscopia), requiriendo tinción microscópica específica para revelar inflamación o depósito de colágeno. 

1. Apariencia endoscópica

  • Colitis crónica inespecífica (por ejemplo, EII): Presenta signos macroscópicamente visibles como eritema, friabilidad, fracturas mucosas, erosiones o ulceraciones. 
  • Colitis microscópica: La mucosa del colon aparece macroscópicamente normal o casi normal. Ocasionalmente pueden presentarse hallazgos sutiles e inespecíficos como edema leve o pérdida del patrón vascular, pero no hay ulceraciones. 

2. Características histológicas (microscópicas)

  • Colitis crónica inespecífica: Caracterizada por una significativa distorsión arquitectónica de las criptas (por ejemplo, ramificación cripto, atrofia, espaciamiento irregular), linfoplasmocitoides basal y posibles granulomas o abscesos criptográficos. 
  • Colitis microscópica: La arquitectura de la cripta permanece normal o mínimamente alterada. El diagnóstico se basa en dos subconjuntos específicos:
    • Colitis colágena (CC): Presenta una banda colagenosa subepitelial engrosada y distintiva justo debajo del epitelio superficial.
    • Colitis linfocítica (LC): Presenta un aumento anormal de linfocitos intraepiteliales (típicamente >20 a 25 linfocitos por cada 100 células epiteliales superficiales) sin la gruesa banda de colágeno. 

3. Presentación clínica

  • Colitis crónica inespecífica: Los síntomas incluyen principalmente diarrea crónica que suele ser sanguinolenta, combinada con signos sistémicos como fiebre, pérdida significativa de peso y anemia. 
  • Colitis microscópica: Los pacientes suelen presentar diarrea crónica, no sanguinolenta y acuosa. La sangre en las heces es extremadamente rara. Los pacientes se quejan frecuentemente de diarrea nocturna, incontinencia fecal y calambres abdominales. 

4. Fisiopatología y diagnóstico de la enfermedad

  • Colitis crónica inespecífica: Representa un estado inflamatorio crónico, transmural o mucoso, observado en condiciones como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn. El diagnóstico se basa en una combinación de endoscopia, imagen transversal y hallazgos de biopsias. 
  • Colitis microscópica: Considerada un trastorno linfocítico primario. Dado que los hallazgos de imagen y endoscopia macroscópica no pueden identificar MC, el diagnóstico se basa en la "tríada clinicopatológica": antecedentes de diarrea acuosa crónica, colonoscopia normal e histopatología característica.

martes, 9 de junio de 2026

Inmunoterapia del cáncer con pembrolizumab (Keytruda)

El pembrolizumab es un medicamento de inmunoterapia vendido bajo el nombre comercial Keytruda. Es un anticuerpo monoclonal humanizado diseñado para bloquear la vía PD-1, permitiendo al sistema inmunitario reconocer y destruir células cancerosas. Está ampliamente indicado en múltiples tumores malignos sólidos. 

Mecanismo de Acción (MOA)

El pembrolizumab se une al receptor de muerte celular programada 1 (PD-1) en la superficie de las células T. Al bloquear la interacción de PD-1 con sus ligandos, PD-L1 y PD-L2, evita que las células tumorales "oculten" y desactiven las células T. Esto reactiva la respuesta inmunitaria adaptativa del cuerpo para atacar el cáncer. 

Indicaciones aprobadas

El pembrolizumab está aprobado para una amplia variedad de tipos de cáncer, incluyendo, pero no limitado a: 

  • Carcinoma renal de células claras (ccRCC)
  • Melanoma
  • Cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC)
  • Linfoma de Hodgkin clásico
  • Carcinoma de células escamosas de cabeza y cuello (HNSCC)
  • Cáncer urotelial/de vejiga
  • Tumores sólidos con Inestabilidad de Microsatélites Alta (MSI-Alto o dMMR)
    • Cáncer colorrectal
    • Cáncer de endometrio
    • Cáncer gástrico
    • Cáncer de intestino delgado y vías biliares

Indicaciones en el carcinoma de células renales de células claras (ccRCC)

Para el carcinoma de células renales de células claras, el pembrolizumab se utiliza en dos contextos principales:

  1. Ajuste adyuvante: Tras una nefrectomía (o nefrectomía y resección de lesiones metastásicas) en pacientes adultos con riesgo intermedio-alto o alto de recurrencia de la enfermedad. 
  2. Configuración avanzada/metastásica: En combinación con inhibidores de tirosina quinasa (por ejemplo, axitinib o lenvatinib) como tratamiento de primera línea para CCRCC avanzado. 

Ensayos clínicos completados

Las aprobaciones para el pembrolizumab están respaldadas por ensayos históricos: 

  • KEYNOTE-564: El ensayo fundamental de Fase 3 que evaluó pembrolizumab frente a placebo como tratamiento adyuvante tras la nefrectomía. Demostró mejoras significativas tanto en la supervivencia libre de enfermedad (DFS) como en la supervivencia global (SO). 
  • KEYNOTE-426 & KEYNOTE-581 (CLEAR): Ensayos que establecieron el uso de primera línea de pembrolizumab combinado con axitinib o lenvatinib para RCC avanzado. 

Dosis, administración, frecuencia y duración

El pembrolizumab se administra ya sea por vía intravenosa (IV) durante 30 minutos o como inyección subcutánea. 

  • Opciones de dosis: El medicamento se administra en dosis fijas, ya sea cada 3 o cada 6 semanas.
  • Duración (CCRCC adyuvante): Administrado hasta 1 año, o hasta que la enfermedad se repita o tenga toxicidad inaceptable.
  • Duración (CCR avanzado): Normalmente se prolonga hasta que la enfermedad progresa o tiene una toxicidad inaceptable. 

Efectos secundarios

Debido a que estimula el sistema inmunitario, el pembrolizumab puede causar eventos adversos relacionados con el sistema inmunológico, como fatiga, diarrea, náuseas, erupción y dolor articular. Las reacciones inmunomediadas más graves pueden incluir neumonitis, colitis, hepatitis, nefritis y diversas endocrinopatías. 

  • Muy comunes (≥20%): fatiga, prurito, diarrea, erupciones, disminución del apetito, náuseas, estreñimiento, dolor musculoesquelético e hipotiroidismo.
  • Comunes (10% a 20%): Pirexia (fiebre), tos, disnea, hipertiroidismo, artralgia, dolor abdominal y edema periférico. 
  • Grave/Mediado por el sistema inmunitario (generalmente <1% a 5%): neumonitis (inflamación pulmonar), colitis (inflamación intestinal), hepatitis (inflamación hepática), nefritis (inflamación renal), hipofisitis (inflamación de la glándula pituitaria) y endocrinopatías como la diabetes tipo 1.

Contraindicaciones

  • Hipersensibilidad: Hipersensibilidad severa conocida al pembrolizumab o sus componentes.
  • Embarazo: No se recomienda, ya que puede causar daño fetal.
  • Problemas autoinmunes: Utilizar con precaución en pacientes con enfermedades autoinmunes graves y activas, que pueden requerir la suspensión del tratamiento. 

Recomendaciones actuales (Consenso Clínico 2026)

Según los datos de los ensayos, las directrices de consenso, incluidas las de las principales organizaciones oncológicas, recomiendan el adyuvante pembrolizumab para CCRCC resecado de alto riesgo. También se reconoce como una opción de primer nivel basada en la evidencia para la terapia combinada de primera línea en enfermedades avanzadas.

lunes, 8 de junio de 2026

Actualización en fármacos antiangiogénicos

 

Los fármacos antiangiogénicos son fármacos que inhiben el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis), privando efectivamente a los tumores del oxígeno y nutrientes necesarios para crecer y metastatizar. Propuestos conceptualmente por primera vez por el Dr. Judah Folkman en 1971, estos agentes se han convertido desde entonces en un pilar estándar en oncología y oftalmología. 

 Clasificación de los fármacos antiangiogénicos

Los agentes antiangiogénicos se categorizan ampliamente según su estructura química, tamaño molecular y mecanismo terapéutico de acción. 

1. Anticuerpos monoclonales macromoleculares y biológicos

Son proteínas grandes, diseñadas en laboratorio, diseñadas para unirse explícitamente a moléculas de señalización extracelular o a sus receptores, neutralizando su actividad. 

  • Anticuerpos monoclonales anti-VEGF: Únete directamente al ligando del Factor de Crecimiento Endotelial Vascular (VEGF) para evitar que interactúe con los receptores de las células endoteliales.
    • Bevacizumab, Ranibizumab. 
  • Trampas VEGF (Receptores Señuelo): Proteínas de fusión que imitan a receptores naturales, uniendo ligandos VEGF con mayor afinidad que los receptores nativos.
    • Aflibercept. 
  • Anticuerpos anti-VEGFR: Actúan al dominio extracelular del propio receptor VEGF, bloqueando físicamente la unión de ligandos.
    • Ramucirumab. 

2. Inhibidores de tirosina quinasa de moléculas pequeñas (TKIs) 

Estos son compuestos químicos sintéticos de bajo peso molecular que penetran la membrana celular para inhibir los dominios de señalización intracelular. Normalmente son multi-objetivo, bloqueando varios receptores simultáneamente. 

  • VEGFR Atacó las TKIs: Inhibe la actividad intracelular quinasa de VEGFR-1, VEGFR-2 y VEGFR-3. 
  • Inhibidores de multiquinasa: bloquean ampliamente VEGFR junto con vías angiogénicas relacionadas como el Receptor de Factor de Crecimiento Derivado de Plaquetas (PDGFR) y el Receptor de Factor de Crecimiento de Fibroblastos (FGFR).
    • Sorafenib, Sunitinib, Pazopanib, Lenvatinib, Axitinib, Regorafenib, Cabozantinib. 

3. Inhibidores endógenos e inmunomoduladores

Proteínas que se encuentran de forma natural o fármacos sistémicos reutilizados que presentan propiedades antiangiogénicas secundarias. 

  • Proteínas de la matriz endógena: Fragmentos nativos que interrumpen la migración celular endotelial.
    • Endostatina, angiostatina. 
  • Fármacos inmunomoduladores (IMiD): Alteran la producción de citocinas y alteran el microambiente para detener el crecimiento de los vasos.
    • Talidomida, Lenalidomida. 

 Cronología de la apariencia y aprobaciones de hitos

La cronología destaca cómo la antiangiogénesis clínica evolucionó desde el descubrimiento científico básico hacia la medicina de precisión específica para objetivos. 

  • 1971 La hipótesis de Folkman. El Dr. Judah Folkman publica la teoría fundamental que afirma que el crecimiento tumoral depende de la angiogénesis, sugiriendo que la inhibición de los vasos podría tratar el cáncer.
  • 1980–1988 Interferón-alfa (IFN-α). Utilizado por primera vez a dosis bajas como inhibidor temprano e indirecto de la angiogénesis para regresar hemangiomas graves y tumores vasculares en lactantes.
  • 1998 Talidomida. Reutilizado tras descubrir sus potentes propiedades antiangiogénicas; más tarde se utilizó intensamente en el tratamiento del mieloma múltiple.
  • 2004 Bevacizumab. El primer medicamento antiangiogénico aprobado por la FDA. Un anticuerpo monoclonal dirigido a VEGF-A, cambiando fundamentalmente el tratamiento del cáncer colorrectal.
  • 2005 Sorafenib. La primera TKI de molécula pequeña aprobada dirigida a VEGFR, introduciendo inhibición oral de multiquinasas para carcinomas renales y hepatocelulares.
  • 2006 Sunitinib / Ranibizumab. Sunitinib aprobado para carcinomas renales avanzados. Ranibizumab aprobado para la degeneración macular relacionada con la edad húmeda (DMAE) en oftalmología.
  • 2009 Pazopanib. Aprobado como un multi-TKI de segunda generación dirigido a VEGFR, PDGFR y c-Kit con mejor tolerabilidad.
  • 2012 Aflibercept / Regorafenib. Aflibercept introdujo una arquitectura de proteínas de fusión "VEGF-trap". El regorafenib amplió las líneas de defensa multiquinasa.
  • 2014–2015 Ramucirumab / Lenvatinib. Ramucirumab apunta con éxito directamente al receptor extracelular VEGFR-2. Lenvatinib ofrece una potente inhibición dual VEGFR/FGFR.
  • 2021 Tivozanib. Inhibidor altamente selectivo de VEGFR-1, 2 y 3 aprobado por la FDA para carcinoma de células renales avanzadas recaídas o refractarias.

Mecanismos de la resistencia tumoral

Los tumores a menudo se adaptan a la terapia antiangiogénica activando mecanismos alternativos de supervivencia. Esta resistencia se divide ampliamente en dos fases: resistencia evasiva (adaptativa) y resistencia intrínseca (preexistente). 

1. Regulación al alza de vías angiogénicas alternativas

Cuando las terapias anti-VEGF bloquean con éxito la señalización de VEGF, el microambiente de las células tumorales se vuelve gravemente hipóxico. En respuesta, los tumores activan factores de crecimiento alternativos para evitar el bloqueo del VEGF y estimular el crecimiento de nuevos vasos. 

  • FGF (Factor de Crecimiento de Fibroblastos): Estimula directamente la proliferación de células endoteliales.
  • PDGF (Factor de Crecimiento Derivado de Plaquetas): Recluta pericitos para estabilizar los vasos existentes.
  • HGF (Factor de Crecimiento Hepatocito): Activa el receptor MET para promover la supervivencia celular.
  • Angiopoietinas (Ang-1, Ang-2): Actúan junto con los receptores Tie2 para alterar la remodelación de los vasos.

2. Reclutamiento de células derivadas de la médula ósea 

Los tumores hipóxicos secretan quimiocinas (como CXCL12) que actúan como señales SOS para reclutar células inmunitarias y estromales específicas de la médula ósea. 

  • Macrófagos Asociados a Tumores (TAMs): Secreción de proteínas angiogénicas no VEGF.
  • Células supresoras derivadas de mieloides (MDSC): Protegen el tumor del ataque inmunitario y construyen estructuras vasculares físicas.
  • Células progenitoras vasculares: Actúan como materias primas estructurales para formar vasos completamente nuevos. 

3. Cooptación de embarcaciones e intususcepción

En lugar de brotar nuevos vasos sanguíneos, los tumores se adaptan físicamente para usar la anatomía del huésped existente.

  • Cooptación de vasos: Las células tumorales migran y anidan a lo largo de vasos sanguíneos preexistentes y sanos del huésped (frecuentes en metástasis pulmonares y hepáticas), haciendo inútiles los fármacos antiangiogénicos. 
  • Intususcepción (invaginación intestinal): Los vasos existentes se dividen longitudinalmente desde dentro, creando dos vasos a partir de uno sin depender del brote clásico del VEGF.

4. Aumento de la invasividad tumoral y metástasis 

Bajo una severa inanición por terapia antiangiogénica, las células tumorales sufren una transición epitelial-mesenquimal (EMT). Se vuelven altamente móviles, invadiendo los tejidos normales circundantes para encontrar fuentes de sangre distantes y ricas en oxígeno.

 Toxicidades clínicas comunes

Como los fármacos antiangiogénicos actúan en vasos sanguíneos fisiológicos normales, causan toxicidades sistémicas distintas. Estas toxicidades suelen ser efectos de clase, es decir, ocurren en la mayoría de los agentes antiangiogénicos.

1. Toxicidades cardiovasculares

  • Hipertensión: El efecto secundario más común. Inhibir el VEGF disminuye la producción de óxido nítrico en los vasos sanguíneos, lo que conduce a una vasoconstricción sistémica (estrechamiento de los vasos).
  • Tromboembolismo: Mayor riesgo de coágulos arteriales (ictus, infarto de miocardio) y coágulos venosos (trombosis venosa profunda, embolia pulmonar).
  • Disfunción ventricular izquierda: Puede provocar insuficiencia cardíaca congestiva, especialmente en TKI de moléculas pequeñas como el sunitinib. 

2. Toxicidades renales y hemorrágicas

  • Proteinuria: El VEGF es vital para mantener la barrera de filtración en los riñones (glomérulo renal). Bloquearla provoca una fuga de proteínas en la orina, lo que puede evolucionar hacia síndrome nefrótico.
  • Hemorragia / Sangrado: Los pacientes experimentan con frecuencia hemorragias leves (epistaxis/hemorragias nasales) o hemorragias internas graves (hemorragia gastrointestinal o hemoptisis), ya que se requiere VEGF para mantener la integridad de las células endoteliales.

3. Toxicidades gastrointestinales y dermatológicas

  • Cicatrización deficiente de heridas: La angiogénesis es necesaria para la reparación de tejidos. La cirugía a menudo debe retrasarse o sincronizarse cuidadosamente con la terapia antiangiogénica para evitar la dehiscencia de la herida (que se abra abiertamente).
  • Perforación gastrointestinal: Una complicación rara pero potencialmente mortal en la que se forma un agujero en el estómago o la pared intestinal. 
  • Reacción cutánea mano-pie (HFSR): Altamente específica para las TKI de moléculas pequeñas (como sorafenib y regorafenib). Causa enrojecimiento, hiperqueratosis (engrosamiento de la piel), ampollas y dolor intenso en las palmas de las manos y plantas de los pies.