Axitinib y otros inhibidores de la tirosina quinasa (TKI) causan efectos secundarios en articulaciones, huesos, músculos y el sistema nervioso periférico. Estos fármacos, ampliamente detallados en recursos oncológicos como DrugBank, son esenciales para frenar el crecimiento tumoral. Sin embargo, su acción sistémica altera varios tejidos sanos.
1. Efectos secundarios específicos por sistema
Los TKI (como el axitinib, sunitinib, pazopanib e imatinib) suelen provocar las siguientes complicaciones descritas en bases de datos como PubMed:
- Articulaciones (Artralgia): Dolor articular persistente, rigidez y, en ocasiones, leve inflamación o derrame sinovial sin un origen autoinmune claro.
- Huesos (Dolor óseo): Dolor profundo y sordo en huesos largos o en la columna vertebral. Es más común en TKI que afectan la remodelación ósea (como imatinib o dasatinib).
- Músculos (Mialgia y calambres): Dolores musculares generalizados, debilidad muscular local (astenia) y espasmos o calambres dolorosos involuntarios (frecuentes en pantorrillas y manos).
- Sistema nervioso periférico (Neuropatía): Entumecimiento, hormigueo (parestesia), sensación de quemazón en manos y pies, y alteración de la sensibilidad táctil o térmica.
2. Mecanismos de acción (¿Por qué ocurren?)
La toxicidad musculoesquelética y neurológica de los TKI no se debe a un fallo del fármaco, sino a efectos "fuera de diana" (off-target) o a las consecuencias de inhibir las vías vasculares nativas del cuerpo:
Inhibición de VEGFR (Receptores del Factor de Crecimiento Endotelial Vascular)
Fármacos como el axitinib son inhibidores ultrapotentes de VEGFR-1, VEGFR-2 y VEGFR-3. Al bloquear la angiogénesis (creación de vasos sanguíneos), dañan el endotelio sano.
- En los nervios: Produce microisquemia en los vasa nervorum (los pequeños vasos que alimentan a los nervios periféricos), lo que genera axónopatía y neuropatía periférica.
- En los músculos: Reduce la densidad capilar en el tejido esquelético, provocando fatiga muscular rápida, acumulación de lactato y dolor de tipo isquémico durante actividades cotidianas.
Inhibición de PDGFR (Receptor del Factor de Crecimiento Derivado de Plaquetas) y c-KIT
Muchos TKI bloquean de forma secundaria estas vías.
- En huesos y articulaciones: PDGFR regula las células progenitoras de los osteoblastos y los pericitos. Su inhibición altera la homeostasis del hueso y los tejidos sinoviales de las articulaciones, induciendo señales de dolor inflamatorio y estructural.
- En músculos: Bloquear c-KIT (CD 117) afecta la homeostasis de las células satélite musculares, limitando la capacidad del músculo para repararse del desgaste diario.
Alteraciones electrolíticas y de canales iónicos
Los TKI pueden alterar la permeabilidad de las membranas celulares y la función de los transportadores iónicos, interfiriendo indirectamente en los niveles de calcio, magnesio y potasio. La falta de estos minerales a nivel intracelular o en el suero despolariza la membrana del miocito, detonando calambres musculares graves y espontáneos.
3. Manejo clínico y estrategias de soporte
El manejo sigue una estrategia escalonada que busca aliviar los síntomas sin comprometer la eficacia del tratamiento contra el cáncer:
Medidas farmacológicas generales
- Analgesia escalonada: Uso de paracetamol como primera línea para artralgias y mialgias. Si no hay contraindicación renal o de riesgo de sangrado, se pueden usar antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) por periodos cortos.
- Neuromoduladores para la neuropatía: Tratamiento del dolor neuropático (hormigueo, ardor) mediante el uso de gabapentina, pregabalina o duloxetina.
- Suplementación dirigida: Para calambres musculares recurrentes, se monitorizan los electrolitos en sangre. Se prescribe la reposición de magnesio (p. ej., citrato o lactato de magnesio) o calcio si se detectan deficiencias. El uso de complejos de vitamina B (especialmente B1, B6 y B12) ayuda a la regeneración protectora del nervio.
Ajustes en la dosis del TKI
Siguiendo las pautas de control del fabricante descritas en la Ficha Técnica de Inlyta de la EMA, si los dolores o la neuropatía interfieren de forma grave con la vida diaria (Grado 2 o 3 de toxicidad):
- Interrupción temporal: Se suspende el TKI temporalmente hasta que el dolor disminuya a un nivel tolerable (Grado ≤ 1).
- Reducción de dosis: Se reinicia el fármaco reduciendo un nivel de dosis (por ejemplo, bajar el axitinib de 5 mg dos veces al día a 3 mg dos veces al día).
Terapias físicas y de soporte
- Fisioterapia y ejercicio de bajo impacto: Realizar caminatas suaves, natación o estiramientos programados mantiene la flexibilidad de las articulaciones, evita la atrofia muscular y mejora el flujo sanguíneo local.
- Terapia de calor/frío: Aplicación de compresas tibias para relajar los músculos contracturados o baños de agua templada (evitando agua excesivamente caliente para prevenir el síndrome de manos y pies).















