La ablación mínimamente invasiva de nódulos pulmonares, que incluye técnicas como la radiofrecuencia (RFA), microondas (MWA) y la electroporación irreversible (IRE), ha demostrado ser una alternativa terapéutica eficaz y segura, especialmente para pacientes inoperables con cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC) en estadios tempranos o metástasis pulmonares.
Los resultados generales indican tasas altas de éxito en el control local del tumor, con tasas de complicaciones moderadas y una rápida recuperación del paciente.
Resultados según la energía utilizada:
- Ablación por Microondas (MWA): Actualmente es una de las técnicas más utilizadas debido a su capacidad para lograr mayores temperaturas en menor tiempo, lo que la hace superior para tumores grandes (mayores de 25-30 mm) o localizados cerca de grandes vasos, reduciendo el "efecto sumidero" (enfriamiento por flujo sanguíneo). Estudios muestran que la MWA es eficaz y segura, con resultados prometedores en tumores incluso menores a un centímetro.
- Ablación por Radiofrecuencia (RFA): Muy efectiva en tumores pequeños (≤3 cm) y centrales. Aunque la MWA suele ofrecer zonas de ablación mayores, la RFA mantiene un alto valor clínico con supervivencia a largo plazo documentada en tumores menores a 3 cm. La morbilidad es aceptable, siendo el neumotórax la complicación más frecuente.
- Electroporación Irreversible (IRE): Es una tecnología más reciente que, a diferencia de la térmica (RFA/MWA), destruye células mediante pulsos eléctricos de alto voltaje, preservando estructuras críticas como vasos sanguíneos y vías aéreas. En tumores pulmonares ha mostrado tasas de control local comparables, aunque requiere estudios de mayor volumen, destacando en el tratamiento de tumores cercanos a estructuras sensibles.
- Crioablación (CA): Aunque no es térmica por calor, la crioablación (congelación) es preferida en tumores periféricos y cerca de la pared torácica, ofreciendo la ventaja de ser menos dolorosa y tener una de las tasas de complicaciones más bajas.
Resultados Clínicos Generales y Complicaciones:
- Control local y supervivencia: Las técnicas térmicas muestran una eficacia alta, con tasas de éxito superiores al 80-90% para tumores pequeños en algunos estudios. No obstante, se han reportado tasas de recaída local (31-42% en algunos estudios de RFA) que justifican un seguimiento estrecho.
- Seguridad: Las complicaciones son manejables. El neumotórax es la más común (hasta 33-100% en estudios de RFA), seguido de dolor y, en raras ocasiones, taponamiento cardíaco.
- Ventaja competitiva: Estas técnicas permiten tratar a pacientes que no son candidatos a cirugía por su mala función pulmonar o comorbilidades, ofreciendo un control del tumor similar a la resección en estadios iniciales.
En conclusión, la elección de la técnica (MWA, RFA, IRE) depende principalmente del tamaño del nódulo, su proximidad a estructuras vitales y la experiencia del centro, siendo la microondas superior para tumores más grandes y la RFA/Crioablación muy efectivas en lesiones pequeñas periféricas

No hay comentarios:
Publicar un comentario