jueves, 13 de agosto de 2026

Disfonía asociada a inhibidores de tirosina quinasa: el caso del axitinib

 

La disfonía (ronquera o cambio de voz) afecta aproximadamente entre el 25% y el 31% de los pacientes tratados con axitinib. Los mecanismos propuestos de lesión implican la inhibición dirigida de los receptores de factores de crecimiento endoteliales vasculares (VEGFR), que conduce a la regresión capilar laríngea, así como a una disfunción neuromuscular o miocitaria fuera de objetivo que afecta a las cuerdas vocales. 

Mecanismos vasculares y mucosas

  • Rarefacción capilar: Bloquear la señalización VEGF reduce la densidad microvascular en los tejidos normales, privando a la lámina propia superficial de la laringe del soporte capilar necesario. 
  • Vibración deteriorada de las cuerdas vocales: La pérdida de flujo sanguíneo local altera la adherencia y hidratación mucosa, lo que impide la vibración normal y suave de las cuerdas vocales durante la fonación. 

Mecanismos neuromusculares y miocitos

  • Disfunción de miocitos: Los inhibidores de la tirosina quinasa pueden causar toxicidad fuera del objetivo en células musculares estriadas (miocitos).
  • Sarcoastenia: Debilidad o reducción de la resistencia funcional en los músculos laríngeos intrínsecos responsables de la tensión y cierre de las cuerdas vocales conduce a astenia y respiración en la voz. 

¿Cómo mejorar la disfonía secundaria al uso de axitinib?

Para mejorar la disfonía secundaria a axitinib, la estrategia principal es el manejo sintomático local y la modificación de la dosis del fármaco bajo estricta supervisión de su oncólogo. La disfonía es un efecto secundario común de los inhibidores de la tirosina quinasa (ITK) como axitinib, y suele ser reversible al pausar o reducir el tratamiento 

A continuación, se detallan las principales opciones de manejo médico y cuidados personales:

Modificación de la Dosis de Axitinib

  • Interrupción temporal: Suspender el fármaco brevemente suele restaurar la voz normal en pocos días.
  • Reducción de dosis: Disminuir la dosis diaria (por ejemplo, de 5 mg a 3 mg dos veces al día) reduce la toxicidad capilar y muscular laríngea. 
  • Supervisión oncológica: Cualquier cambio en la dosis debe ser recetado y vigilado por su oncólogo para no afectar la eficacia del tratamiento contra el cáncer.

Cuidados de la Mucosa y Estilo de Vida

  • Hidratación profunda: Beber entre 2 y 2.5 litros de agua al día para mantener la mucosa de las cuerdas vocales lubricada.
  • Humidificación ambiental: Usar un humidificador de vapor frío en el hogar o realizar inhalaciones de vapor de agua.
  • Evitar irritantes: Eliminar por completo el tabaco, el alcohol, la cafeína y los alimentos muy picantes que agravan la sequedad de la laringe.
  • Tratamiento del reflujo: Controlar el reflujo gastrosofágico (si existe) con protectores gástricos, ya que el ácido empeora la inflamación vocal.

Higiene Vocal y Terapia de Voz

  • Reposo vocal: Evitar hablar en exceso, gritar o cantar durante los periodos de mayor ronquera.
  • No susurrar: El susurro tensa los músculos de la laringe más que el habla normal; es mejor hablar en un tono bajo pero natural.
  • Terapia del habla: Consultar con un logopeda o terapeuta del lenguaje para aprender técnicas de fonación que reduzcan el esfuerzo muscular.

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