miércoles, 25 de marzo de 2026

Cirugía Torácica Videoasistida (VATS) en nódulos pulmonares

 


La cirugía torácica videoasistida (VATS, por sus siglas en inglés) es un procedimiento de cirugía mayor mínimamente invasiva que se ha consolidado como el estándar para el diagnóstico y tratamiento de diversas patologías torácicas, especialmente los nódulos pulmonares. 

Descripción

Durante una VATS, el cirujano realiza de una a tres pequeñas incisiones entre las costillas de la pared torácica. A través de estas aberturas se introduce un toracoscopio (un tubo delgado con una cámara de alta definición) e instrumental especializado. La cámara transmite imágenes del interior del tórax a un monitor, guiando al cirujano para extirpar el tejido afectado o realizar biopsias sin necesidad de abrir las costillas (toracotomía convencional). 

Indicaciones

Esta técnica se emplea principalmente para:

  • Diagnóstico: Biopsia de nódulos pulmonares de histología desconocida o derrames pleurales inexplicados.
  • Tratamiento curativo: Resección de nódulos solitarios, lobectomías para cáncer de pulmón en etapas tempranas y resecciones en cuña.
  • Localización difícil: Nódulos periféricos o aquellos que, por su tamaño o profundidad, requieren técnicas de marcaje previo (como arpones o microcoils) para ser resecados con éxito. 

Contraindicaciones

Existen situaciones que impiden o dificultan el uso de esta técnica:

  • Absolutas: Inestabilidad hemodinámica marcada, shock, paro cardíaco, fusión pulmonar extensa o incapacidad del paciente para tolerar el colapso del pulmón durante la cirugía.
  • Relativas: Tumores de gran tamaño (>6 cm), invasión de la pared torácica o del mediastino, y trastornos de la coagulación no controlados.
  • Anatómicas: Nódulos localizados profundamente en el lóbulo superior pueden ser más difíciles de abordar mediante VATS que aquellos en los lóbulos inferiores. 

Complicaciones

Las complicaciones son poco frecuentes (estimadas en un 3-4% de los casos) e incluyen: 

  • Fuga de aire prolongada: Es la complicación postoperatoria más común.
  • Generales: Sangrado, infecciones, dolor en el sitio de la incisión y neumotórax asintomático.
  • Específicas de la técnica: Desplazamiento de marcadores (como microcoils o arpones) en un 3-5% de los casos.
  • Conversión: Necesidad de pasar a una cirugía abierta (toracotomía) si no se logra localizar el nódulo o surgen dificultades técnicas (tasa de conversión del 0 al 6.6%). 

Tasa de éxito

La VATS presenta excelentes resultados clínicos y oncológicos:

  • Localización y resección: Técnicas de apoyo como la ecografía intraoperatoria o el uso de microcoils (microespirales) logran una localización exitosa en el 93-97% de los nódulos difíciles.
  • Supervivencia: En cáncer de pulmón en etapa I, la tasa de supervivencia a los 3 años alcanza el 93-97%, resultados comparables o superiores a la cirugía abierta.
  • Recuperación: Los pacientes suelen recibir el alta en un promedio de 2.4 días, con un retorno más rápido a sus actividades normales en comparación con la cirugía tradicional. 

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