Descripción
Durante una VATS, el cirujano realiza de una a tres pequeñas incisiones entre las costillas de la pared torácica. A través de estas aberturas se introduce un toracoscopio (un tubo delgado con una cámara de alta definición) e instrumental especializado. La cámara transmite imágenes del interior del tórax a un monitor, guiando al cirujano para extirpar el tejido afectado o realizar biopsias sin necesidad de abrir las costillas (toracotomía convencional).
Indicaciones
Esta técnica se emplea principalmente para:
- Diagnóstico: Biopsia de nódulos pulmonares de histología desconocida o derrames pleurales inexplicados.
- Tratamiento curativo: Resección de nódulos solitarios, lobectomías para cáncer de pulmón en etapas tempranas y resecciones en cuña.
- Localización difícil: Nódulos periféricos o aquellos que, por su tamaño o profundidad, requieren técnicas de marcaje previo (como arpones o microcoils) para ser resecados con éxito.
Contraindicaciones
Existen situaciones que impiden o dificultan el uso de esta técnica:
- Absolutas: Inestabilidad hemodinámica marcada, shock, paro cardíaco, fusión pulmonar extensa o incapacidad del paciente para tolerar el colapso del pulmón durante la cirugía.
- Relativas: Tumores de gran tamaño (>6 cm), invasión de la pared torácica o del mediastino, y trastornos de la coagulación no controlados.
- Anatómicas: Nódulos localizados profundamente en el lóbulo superior pueden ser más difíciles de abordar mediante VATS que aquellos en los lóbulos inferiores.
Complicaciones
Las complicaciones son poco frecuentes (estimadas en un 3-4% de los casos) e incluyen:
- Fuga de aire prolongada: Es la complicación postoperatoria más común.
- Generales: Sangrado, infecciones, dolor en el sitio de la incisión y neumotórax asintomático.
- Específicas de la técnica: Desplazamiento de marcadores (como microcoils o arpones) en un 3-5% de los casos.
- Conversión: Necesidad de pasar a una cirugía abierta (toracotomía) si no se logra localizar el nódulo o surgen dificultades técnicas (tasa de conversión del 0 al 6.6%).
Tasa de éxito
La VATS presenta excelentes resultados clínicos y oncológicos:
- Localización y resección: Técnicas de apoyo como la ecografía intraoperatoria o el uso de microcoils (microespirales) logran una localización exitosa en el 93-97% de los nódulos difíciles.
- Supervivencia: En cáncer de pulmón en etapa I, la tasa de supervivencia a los 3 años alcanza el 93-97%, resultados comparables o superiores a la cirugía abierta.
- Recuperación: Los pacientes suelen recibir el alta en un promedio de 2.4 días, con un retorno más rápido a sus actividades normales en comparación con la cirugía tradicional.
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