La dermatitis seborreica es una afección inflamatoria cutánea común, crónica y no contagiosa que causa manchas rojas, con picor y escamosas, principalmente en zonas ricas en grasa como el cuero cabelludo, la cara y el pecho. Está impulsado por una producción excesiva de grasa, respuesta inmunitaria y un crecimiento excesivo de levaduras Malassezia, a menudo desencadenados por el estrés, el frío o, en algunos casos, condiciones neurológicas. El tratamiento consiste en champús medicados y cremas antifúngicas.
Concepto
Definición: Un trastorno inflamatorio cutáneo crónico común (una forma de eczema) que afecta a zonas con alta densidad de glándulas sebáceas.
Naturaleza: No es contagiosa y puede desaparecer por sí sola o reaparecer a lo largo de la vida.
Causas
Hongo Malassezia: Un crecimiento excesivo de esta levadura natural en la piel.
Producción de sebo: Aumento de la producción de grasa (sebo).
Respuesta inmune: Inflamación provocada por la reacción del sistema inmunitario a la levadura/sebo.
Factores genéticos: Un historial familiar de dermatitis puede aumentar el riesgo.
Síntomas
Parches escamosos: piel roja cubierta de escamas grasas, blancas o amarillentas.
Picor: A menudo intenso, especialmente en el cuero cabelludo.
Inflamación: enrojecimiento y dolor.
Apariencia: más rojiza en piel blanca; más clara u oscura (a menudo morada/marrón) en piel negra o marrón.
Zonas afectadas
Cuero cabelludo: Conocido como caspa o "costra láctea" en los bebés.
Rostro: Cejas, párpados (blefaritis), lados de la nariz y detrás de las orejas.
Tronco/Cuerpo: Parte superior del pecho, espalda y pliegues de piel (axilas, debajo del pecho).
Factores precipitantes/desencadenantes
Estrés: Niveles altos de estrés pueden provocar brotes.
Clima: Frío, seca o condiciones invernales.
Productos para la piel: cosméticos agresivos a base de alcohol o productos para el cuidado de la piel.
Condiciones médicas: VIH/SIDA, enfermedad de Parkinson o inmunidad debilitada.
Fatiga: Cansancio físico y falta de sueño.
Tratamiento
Champús: Champús de venta libre o con receta que contienen ketoconazol, sulfuro de selenio, alquitrán de hulla o piritiona de zinc.
Antifúngicos tópicos: Cremas/ungüentos de ketoconazol o ciclopirox.
Corticosteroides tópicos: Para reducir la inflamación (por ejemplo, hidrocortisona, desonida).
Inhibidores de calcineurina: cremas de tacrolimus o pimecrolimus.
Terapias alternativas: Champú con aceite de árbol de té.
Medidas preventivas/gestión
Limpieza regular: Lava las zonas afectadas a diario con un limpiador suave.
Frecuencia de lavado: Uso regular de champús medicados (incluso una o dos veces por semana después de que desaparezca el sarpullido).
Evita irritantes: Minimiza el uso de productos para peinar, geles y productos a base de alcohol.
Gestión del estilo de vida: Gestionar el estrés mediante, por ejemplo, yoga, meditación y un sueño adecuado.
Cuidado de la piel: Aplicar una crema hidratante ligera para evitar la piel seca, que puede provocar brotes.

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