lunes, 12 de enero de 2026

Psoriasis: una puesta al día.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica, sistémica y autoinmune, con base genética y desencadenantes ambientales, que causa placas rojas, engrosadas y escamosas (eritemato-descamativas), afectando piel, uñas y articulaciones, con síntomas como prurito y dolor; su diagnóstico es clínico, aunque puede requerir biopsia, y el tratamiento combina terapias tópicas, fototerapia y sistémicas (incluyendo biológicos), con estudios recientes enfocados en su naturaleza sistémica y comorbilidades como riesgo cardiovascular. 

Definición

Enfermedad inflamatoria crónica, no contagiosa, autoinmune, con predisposición genética, que afecta principalmente la piel, pero es sistémica, con curso de remisiones y recaídas. 

Etiopatogenia

Base Inmunológica: Fallo en la regulación inmunitaria que acelera la producción de células cutáneas (queratinocitos), resultando en hiperproliferación y acumulación.

Factores Genéticos: Influencia de múltiples genes predisponentes.

Factores Desencadenantes (Triggers): Infecciones (estreptococo), estrés emocional, trauma cutáneo (fenómeno de Koebner), ciertos fármacos, tabaco y obesidad. 

Etiopatogenia (Causas)

Su origen es multifactorial e involucra una interacción compleja entre: 

Genética: Predisposición vinculada a genes como el alelo HLA-C*06:02.

Sistema Inmunológico: Una respuesta anormal de los linfocitos T provoca la liberación de citoquinas (como IL-17, IL-23 y TNF-α), lo que acelera el ciclo de crecimiento de las células de la piel.

Factores Ambientales: El estrés, infecciones (especialmente por estreptococo), el tabaquismo, la obesidad, el alcohol y traumas físicos (fenómeno de Koebner) actúan como detonantes. 

Manifestaciones Clínicas

La forma más común es la psoriasis en placas (90% de los casos): 

Lesiones: Placas rojas (eritematosas) bien delimitadas cubiertas por escamas plateadas o blanquecinas.

Ubicación: Comúnmente en codos, rodillas, cuero cabelludo y zona lumbar.

Síntomas: Picazón (prurito), dolor y, en ocasiones, grietas o sangrado en la piel.

Otras formas: Psoriasis ungueal (uñas), eritrodérmica (urgencia médica) y artritis psoriásica (dolor articular). 

Diagnóstico

Principalmente clínico, por el aspecto y distribución de las lesiones.

En casos dudosos, una biopsia de piel puede ayudar a descartar otras enfermedades. 

Tratamiento

Tópicos (leves): Corticoides, análogos de Vitamina D (calcipotriol), inhibidores de la calcineurina, tapinarof, retinoides, emolientes.

Fototerapia (UV): Alternativa para casos moderados.

Sistémicos (Moderada a Grave): Metotrexato, ciclosporina o acitretina.

Biológicos (Nuevos y Potentes): Fármacos inyectables que bloquean partes específicas del sistema inmune (inhibidores de IL-17, IL-23 y TNF-α) como guselkumab, risankizumab, adalimumab, ustekinumab o ixekizumab

Medidas Preventivas/Manejo

No existe una forma definitiva de prevenir su aparición, pero se recomienda: 

Mantener la piel hidratada constantemente.

Evitar factores de riesgo como el tabaco y el exceso de alcohol.

Gestionar el estrés mediante ejercicio o técnicas de relajación.

Mantener un peso saludable para reducir la inflamación sistémica. 

Estudios Recientes (2025-2026)

Proteína NF-kB c-Rel: En 2025 se identificó que esta proteína intensifica los síntomas de la psoriasis al ser activada por el sistema inmune, abriendo una nueva diana terapéutica.

Tratamientos Orales: Avances en fármacos orales que igualan la eficacia de los biológicos inyectables para mejorar la adherencia del paciente.

Dieta Mediterránea: Un estudio de 2025 confirmó que esta dieta mejora significativamente la gravedad de la enfermedad en casos leves a moderados tras 16 semanas de intervención.

Terapias Combinadas: Investigaciones recientes (enero 2026) exploran el uso combinado de fármacos para la artritis psoriásica y la obesidad (como ixekizumab y tirzepatida) para abordar comorbilidades simultáneamente. 

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