martes, 26 de agosto de 2025

Trastornos del equilibrio en adultos mayores

Los trastornos del equilibrio afectan aproximadamente a un tercio de los adultos mayores, lo que aumenta el riesgo de caídas y el deterioro funcional, con causas comunes que incluyen cambios sensoriales relacionados con la edad (vestibulares, visuales, somatosensoriales), problemas musculoesqueléticos, medicamentos y afecciones médicas específicas como Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB) e hipotensión ortostática. El diagnóstico implica una evaluación multifactorial, a menudo con un médico rehabilitador, mientras que la prevención y el tratamiento se centran en abordar los factores contribuyentes a través del ejercicio, la revisión de medicamentos y el manejo de los problemas de salud subyacentes.

Aunque muchas veces se usan como sinónimos, mareo, vértigo y síncope son síntomas distintos que implican mecanismos fisiológicos diferentes. Aquí te dejo una comparación clara:

¿Cómo diferenciarlos clínicamente?

  • Mareo: No hay pérdida de conciencia. Puede acompañarse de visión borrosa, sudoración o sensación de debilidad.

  • Vértigo: Suele acompañarse de náuseas, vómitos, nistagmo (movimiento ocular involuntario) y dificultad para caminar.

  • Síncope: Hay pérdida de conciencia breve, recuperación espontánea, y puede haber palidez, sudoración o convulsiones leves.

¿Cuándo preocuparse?

  • Si el mareo es persistente o se asocia a otros síntomas neurológicos.

  • Si el vértigo aparece de forma súbita y severa, especialmente con pérdida auditiva.

  • Si el síncope ocurre sin causa aparente, durante el ejercicio o con antecedentes cardíacos.

Prevalencia

Los trastornos del equilibrio son una de las principales causas de caídas en los adultos mayores, y aproximadamente un tercio de los adultos mayores de 65 años experimentan síntomas.

Causas

Los problemas de equilibrio se derivan de una combinación de factores:

Cambios relacionados con la edad:

Disminución de la función en los sistemas sensoriales (visión, vestibular, somatosensorial), pérdida musculoesquelética (masa muscular, movilidad articular) y reducción de la densidad ósea.

Condiciones médicas:

  • Trastornos vestibulares: vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), neuritis vestibular y enfermedad de Ménière. 
  • Problemas neurológicos: accidente cerebrovascular, enfermedad de Parkinson, demencia y ataxia cerebelosa. 
  • Problemas cardiovasculares: hipotensión ortostática (caída de la presión arterial al ponerse de pie), que puede causar mareos. 
  • Problemas articulares y musculares: Artritis y debilidad muscular (sarcopenia). 

Medicamentos:

Las drogas psicoactivas y otros medicamentos pueden contribuir a problemas de equilibrio.

Factores de estilo de vida:

Sedentarismo, inactividad y miedo a caerse.

Diagnóstico diferencial

Un médico realizará una evaluación exhaustiva, que a menudo incluye:

  • Historial médico: Revisión de síntomas, medicamentos e historial de caídas.
  • Examen físico: Evaluación de la marcha, el equilibrio y la función neurológica.
  • Pruebas de detección: La prueba Timed Up and Go (TUG), una herramienta de diagnóstico confiable para evaluar la movilidad y el equilibrio.
  • Evaluación especializada: Un médico rehabilitador puede evaluar más a fondo las deficiencias específicas de la marcha y las limitaciones funcionales.

Prevención

Un enfoque multifactorial es más efectivo:

  • Programas de ejercicios: Ejercicio físico y de equilibrio regular, como caminar y ejercicios específicos de entrenamiento del equilibrio. 
  • Revisión de medicamentos: Evaluación y reducción de medicamentos que pueden contribuir a problemas de equilibrio. 
  • Controle las condiciones de salud: aborde problemas subyacentes como presión arterial alta, artritis o problemas de visión. 
  • Seguridad en el hogar: Modificar el entorno del hogar para reducir los riesgos de caídas. 

Tratamiento

Las estrategias de tratamiento se adaptan al individuo y sus causas específicas:

Fisioterapia:

Ejercicios específicos para el paciente diseñados por un fisioterapeuta para mejorar el equilibrio y la coordinación.

Ajuste de medicamentos:

Reducir o cambiar los medicamentos que causan mareos o afectan el equilibrio.

Tratamiento del Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB):

Las maniobras físicas específicas pueden tratar eficazmente el vértigo posicional paroxístico benigno.

Cambios en el estilo de vida:

Estrategias para controlar la presión arterial, como reducir la ingesta de sodio y mantenerse hidratado.

Estrategias de prevención de caídas:

Educación para evitar movimientos bruscos, levantarse lentamente y tener cuidado al caminar en la oscuridad.

En cualquier caso, el diagnóstico y tratamiento del equilibrio en adultos mayores debe realizarlo el médico de cabecera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario