domingo, 24 de mayo de 2026

"Observación y espera" (vigilancia activa) en el carcinoma de células renales metastásico

Centro Oncológico de Edimburgo, Reino Unido

Los datos clínicos y hallazgos

Se trata de un estudio retrospectivo realizado en el Centro Oncológico de Edimburgo de vigilancia activa inicial en un entorno clínico real e inclusivo.  La serie contó con 160 pacientes, 108 (68 %) de los cuales tenía la metástasis de localización pulmonar. 

  • La mediana de supervivencia global fue de 88,0 meses (rango:34,0-127,0)
  • La mediana del tiempo para el inicio de la terapia sistémica anticancerígena (SACT) fue de 31,8 meses (rango 12,0-76,3)
  • El 18 % de los que tenían una Proteína C Reactiva < o = 10 mg/l comenzaron la SACT al año de la vigilancia
  • El 41 % de los que tenían una Proteína C Reactiva > 10 mg/l comenzaron la SACT al año de la vigilancia
Comentario final de los autores:

“La vigilancia activa es una opción de manejo inicial apropiada para pacientes seleccionados con carcinoma de células renales metastásico (CCRM). Estos pacientes evitan los posibles efectos adversos asociados con la terapia sistémica y presentan una supervivencia global favorable. Los resultados del presente estudio muestran que la proteína C reactiva (PCR), un biomarcador de la respuesta inflamatoria sistémica, puede proporcionar información objetiva adicional para ayudar en la toma de decisiones clínicas en pacientes con CCRM considerados para vigilancia activa inicial”.

Cleveland Clinic, Ohio, Estado Unidos

La investigación liderada por la Cleveland Clinic ha validado protocolos de "vigilancia activa" (o observación y espera) para pacientes seleccionados con carcinoma de células renales metastásicas asintomático (mRCC), convirtiéndola en una opción segura y viable para evitar la toxicidad de la terapia sistémica inmediata. 

Los datos clínicos y hallazgos

  • Resultados prospectivos de ensayo: En un histórico ensayo clínico de Fase II liderado por investigadores de la Cleveland Clinic (dirigidos por el Dr. Brian Rini), 48 pacientes con mRCC asintomático y sin tratamiento previo pudieron retrasar de forma segura la terapia sistémica durante una mediana de 14,9 meses.
  • Calidad de vida: El periodo de vigilancia y espera no comprometió la supervivencia global ni afectó negativamente al bienestar emocional (por ejemplo, ansiedad o depresión) de los pacientes cuidadosamente monitorizados.
  • Selección del paciente: Los candidatos ideales para este protocolo son tumores de crecimiento lento (indolentes), pocos sitios metastásicos y una baja carga de enfermedad. 

Protocolos de Vigilancia y Espera

  • Seguimiento Cercano: Para pequeñas masas renales (MRS) de menos de 2 cm, la monitorización suele implicar imágenes axiales (TC o RM) cada 3 a 6 meses para comprobar el crecimiento tumoral y la progresión metastásica.
  • Biomarcadores: Investigadores de la Cleveland Clinic y otros datos observacionales sugieren que los marcadores inflamatorios, como la proteína C-reactiva (PCR), pueden ayudar a predecir qué pacientes se beneficiarán más de la observación a largo plazo.
  • Desencadenantes de intervención: Los pacientes son trasladados a tratamientos activos (terapias dirigidas, inmunoterapia o cirugía) si las imágenes muestran una tasa de crecimiento sospechosa, nuevos sitios de enfermedad o la aparición de síntomas relacionados con el cáncer. 

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