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martes, 11 de noviembre de 2025

Metformina: historia, indicaciones, mecanismos, aplicaciones clínicas e investigaciones recientes


La metformina es uno de los agentes hipoglucemiantes orales más recetados y ocupa un lugar central en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 y los trastornos metabólicos relacionados. Su amplia utilidad clínica, perfil de seguridad bien establecido y roles emergentes en diversas afecciones lo han convertido en un tema de gran interés médico. Este artículo proporciona una descripción general completa de la metformina, rastreando su desarrollo histórico, indicaciones clínicas, mecanismos de acción y avances recientes en la investigación.

Historia de la metformina

Los orígenes de la metformina se remontan a la década de 1920, cuando el médico francés Jean Sterne investigó por primera vez las propiedades antidiabéticas de los derivados de la guanidina. Estos compuestos, inicialmente aislados de la planta Galega officinalis (lila francesa), demostraron efectos reductores de glucosa pero se asociaron con una toxicidad significativa. Entre los derivados, la metformina (dimetilbiguanida) surgió como el más prometedor debido a su perfil favorable de seguridad y eficacia. La metformina se introdujo por primera vez para uso clínico en Francia en 1957, luego del trabajo pionero de Sterne. La metformina tardaría varias décadas más en obtener reconocimiento y aprobación mundial, particularmente en los Estados Unidos, donde la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) la aprobó en 1994.

Cronología de las indicaciones médicas

  • 1920-1940: Descubrimiento de compuestos de guanidina con propiedades hipoglucemiantes.
  • 1957: Metformina introducida en Francia para el tratamiento de la diabetes tipo 2.
  • Décadas de 1970 a 1980: Uso ampliado en Europa y partes de Asia; Los estudios establecen su eficacia y seguridad.
  • 1994: La FDA aprueba la metformina para su uso en los Estados Unidos como agente antihiperglucémico oral.
  • Década de 2000: La indicación se expande para incluir el síndrome de ovario poliquístico (SOP) y la prediabetes.
  • Década de 2010-presente: Uso en investigación en la enfermedad del hígado graso, síndrome metabólico y como posible agente antienvejecimiento.

Uso en la diabetes mellitus

Rol clínico

La metformina es el tratamiento farmacológico de primera línea para la diabetes mellitus tipo 2 debido a su eficacia comprobada en la disminución de la glucosa en sangre, efecto favorable sobre el peso y bajo riesgo de hipoglucemia. A menudo se usa como monoterapia o en combinación con otros agentes antihiperglucémico. Sus beneficios se extienden a la reducción de los eventos cardiovasculares y la mortalidad general en pacientes diabéticos.

Mecanismo de acción

La metformina actúa principalmente disminuyendo la gluconeogénesis hepática, reduciendo así la producción endógena de glucosa. También aumenta la sensibilidad a la insulina en los tejidos periféricos, particularmente en el músculo esquelético, y mejora la absorción de glucosa. El fármaco ejerce sus efectos a través de la activación de la proteína quinasa activada por AMP (AMPK), un sensor de energía celular, que conduce a adaptaciones metabólicas que favorecen la utilización de la glucosa y la oxidación de ácidos grasos. En particular, la metformina no estimula la secreción de insulina, lo que minimiza el riesgo de hipoglucemia.

Uso en la enfermedad del hígado graso

Indicaciones

La enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) se asocia comúnmente con la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2. La metformina se ha investigado como una terapia potencial para la EHGNA debido a sus efectos sensibilizantes a la insulina. Si bien no está aprobado formalmente para esta indicación, varios ensayos clínicos han demostrado mejoras en los niveles de enzimas hepáticas y esteatosis hepática en pacientes tratados con metformina.

Mecanismo

En NAFLD, la metformina reduce la acumulación de grasa hepática al activar AMPK, que inhibe la lipogénesis de novo y promueve la oxidación de ácidos grasos. Esto conduce a una disminución de la síntesis de triglicéridos y una mejor sensibilidad hepática a la insulina. Estos mecanismos contribuyen a reducir el contenido de grasa hepática y la inflamación.

Uso en el síndrome metabólico

El síndrome metabólico se caracteriza por un grupo de afecciones, que incluyen obesidad central, dislipidemia, hipertensión y resistencia a la insulina. Se ha demostrado que la metformina mejora varios componentes del síndrome metabólico, particularmente la sensibilidad a la insulina y el control glucémico. La evidencia respalda su uso en personas con intolerancia a la glucosa para retrasar o prevenir la aparición de diabetes tipo 2. Además, la metformina puede tener efectos beneficiosos sobre los perfiles lipídicos y la presión arterial, lo que respalda aún más su papel en el manejo del síndrome metabólico.

Aplicaciones antienvejecimiento

El interés en la metformina como agente antienvejecimiento ha crecido en los últimos años, impulsado por las observaciones de una incidencia reducida de enfermedades relacionadas con la edad en pacientes diabéticos tratados con el medicamento. Los mecanismos propuestos incluyen la reducción del estrés oxidativo, la modulación de la inflamación y la mejora del metabolismo energético celular a través de la activación de AMPK. Varios estudios a gran escala, como el ensayo Targeting Aging with Metformin (TAME), están en curso para evaluar si la metformina puede extender la vida útil y retrasar la aparición de la morbilidad relacionada con la edad en personas no diabéticas. Si bien los datos preliminares son prometedores, las conclusiones definitivas esperan los resultados de estos ensayos.

Uso prolongado: efectos a largo plazo y monitoreo

La metformina generalmente se tolera bien durante el uso a largo plazo. Sin embargo, la terapia crónica puede estar asociada con la deficiencia de vitamina B12 debido a la absorción deficiente, lo que requiere un seguimiento periódico en pacientes con tratamiento prolongado. La acidosis láctica es un efecto adverso raro pero grave, particularmente en personas con insuficiencia renal u otros factores de riesgo. Se recomienda un monitoreo de rutina de la función renal para minimizar este riesgo. Los estudios a largo plazo no han identificado problemas de seguridad importantes más allá de estas consideraciones, y la metformina sigue siendo un pilar del manejo de enfermedades crónicas.

Efectos secundarios

  • Frecuentes: Trastornos gastrointestinales (náuseas, diarrea, malestar abdominal), sabor metálico.
  • Menos común: deficiencia de vitamina B12, erupción cutánea.
  • Raro pero grave: acidosis láctica, particularmente en casos de disfunción renal o hepática, o deshidratación grave.

La mayoría de los efectos adversos son leves y transitorios, y a menudo se resuelven con un ajuste de la dosis o una titulación gradual. El riesgo de hipoglucemia con la monoterapia con metformina es mínimo.

Otras aplicaciones clínicas

Más allá de su papel establecido en la diabetes y los trastornos metabólicos, la metformina se usa fuera de etiqueta en varias afecciones. En el síndrome de ovario poliquístico (SOP), la metformina mejora la función ovulatoria y la sensibilidad a la insulina. También se ha investigado en diabetes gestacional, oncología (como complemento de la terapia contra el cáncer) y control de peso. Si bien aún están surgiendo datos, estas aplicaciones reflejan los amplios efectos metabólicos del medicamento.

Investigaciones recientes: últimos hallazgos y direcciones futuras

Investigaciones recientes han ampliado el horizonte terapéutico de la metformina. Los estudios en curso están evaluando sus efectos en la prevención de enfermedades cardiovasculares, trastornos neurodegenerativos (como la enfermedad de Alzheimer) y reducción del riesgo de cáncer. El ensayo TAME y otras investigaciones sobre el envejecimiento pueden redefinir su papel más allá de las indicaciones metabólicas tradicionales. Los avances en farmacogenómica también están arrojando luz sobre la variabilidad individual en la respuesta y la tolerabilidad, lo que podría guiar la terapia personalizada en el futuro.

Conclusión

La metformina ha pasado de ser una curiosidad botánica a una piedra angular de la medicina metabólica moderna. Sus mecanismos bien caracterizados, su sólido historial de seguridad y sus aplicaciones clínicas en expansión subrayan su relevancia duradera. La investigación en curso promete dilucidar aún más sus funciones y optimizar su uso tanto en indicaciones establecidas como emergentes. Tanto para los médicos como para los estudiantes, un conocimiento profundo de la metformina es esencial para el manejo eficaz de las enfermedades metabólicas y relacionadas con la edad.

jueves, 13 de noviembre de 2025

Metformina en el Lupus Eritematoso Sistémico

 


Investigaciones recientes en 2024-2025 indican que la metformina puede ayudar a reducir las complicaciones graves en pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES), particularmente daño renal (nefritis lúpica), enfermedad renal crónica (ERC) y eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE). Los estudios sugieren que el papel potencial de la metformina se debe a sus efectos antiinflamatorios, inmunomoduladores y cardioprotectores. Se necesitan ensayos clínicos adicionales para confirmar estos hallazgos y su papel como posible terapia complementaria. 

Beneficios potenciales

  • Reducción del daño renal: La metformina puede disminuir el riesgo de desarrollar nefritis lúpica y ERC.
  • Menor riesgo cardiovascular: Puede ayudar a reducir el riesgo de eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE) en pacientes con LES.
  • Efectos antiinflamatorios: La metformina podría suprimir las respuestas inflamatorias y disminuir la producción de citoquinas proinflamatorias.
  • Propiedades inmunomoduladoras: Puede modular el sistema inmunológico, por ejemplo, aumentando el número de células T reguladoras (Treg) y disminuyendo las células Th17.
  • Disminución de los brotes de la enfermedad: Algunos estudios sugieren que la metformina puede conducir a menos brotes de la enfermedad y reducir el uso de corticosteroides cuando se agrega a la terapia estándar de LES. 

Limitaciones y direcciones futuras

  • Necesidad de más investigación: Si bien son prometedores, estos hallazgos se basan en estudios retrospectivos y modelos animales.
  • Ensayos clínicos: Se necesitan ensayos controlados aleatorios a gran escala para validar estos resultados, determinar la dosis óptima y evaluar los efectos a largo plazo.
  • No es un reemplazo del tratamiento estándar: La metformina se está explorando como una posible terapia complementaria, no como un reemplazo de los tratamientos establecidos para el LES. 

Qué significa esto para los pacientes

  • Las personas con LES deben discutir las posibles opciones de tratamiento con su proveedor de atención médica.
  • El papel potencial de la metformina aún está bajo investigación y su uso debe ser guiado por un reumatólogo.
  • Las pautas de tratamiento del lupus ACR 2025 enfatizan la toma de decisiones compartida, donde los pacientes y los médicos discuten las opciones disponibles, incluidos los posibles beneficios y riesgos de agregar un medicamento como la metformina.

jueves, 16 de enero de 2025

Píldora informativas

 


La metformina protege contra el cáncer de piel

Un estudio publicado en el Journal of Drugs in Dermatology encuentra una significativa reducción del riesgo de padecer cáncer de células basales y cáncer de células escamosas en los que utilizan la metformina. Estos dos tipos de cánceres de piel, englobados como cáncer de piel no melanoma, son los más frecuentes, con una incidencia anual en Estados Unidos de unos 5,4 millones de casos. En la investigación fueron incluidos más de 8.000 casos de cáncer de células basales y más de 4.100 de células escamosas.

El mecanismo del efecto anticanceroso de la metformina se efectúa a través del bloqueo del acceso de las células cancerosas a la energía y los nutrientes. De esta manera, frenan el crecimiento y proliferación de estas células. Adicionalmente, la metformina propicia la eliminación de las células no saludables, mejora la respuesta inmunitaria frente a las células tumorales, disminuye la inflamación y contrarresta la neoformación de vasos sanguíneos en el tumor. 

Sin embargo, el efecto anticancerígeno protector no se apreció en personas negras (afroamericanas) con carcinoma de células escamosas. Se piensa que ello se debe a que en estos casos el mecanismo está asociado a cicatrización crónica e inflamación en zonas protegidas por el sol, factores sobre los que la metformina no influye. Por cierto, el riesgo de metástasis del cáncer de piel en personas negras está entre un 20 % y un 40 %, mientras que en las personas de origen caucasiano se sitúa entre el 1 % y el 4 %.

Protección en personas de origen caucasiano:

  • Reducción del riesgo de cáncer de células basales del 54 %.
  • Reducción del riesgo de cáncer de células escamosas del 45 %.
La protección en pacientes afroamericanos no fue significativa.

En una comunicación anterior se comentó la mejora en los resultados del tratamiento del cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) de la metformina. Con esta nueva evidencia se incrementa el interés de la metformina como potencial agente quimiopreventivo en el tratamiento del cáncer.

viernes, 6 de diciembre de 2024

Píldoras informativas

 


Obeliscos, nuevo grupo filogenético del microbioma humano

Una publicación aparecida en Cell desvela el descubrimiento de un nuevo grupo filogenético en el microbioma humano. Se trata de una nueva clase de agentes de ARN colonizadores del microbioma intestinal humano y que han sido denominados obeliscos por la forma de su configuración. Por un lado, forman ensamblajes genómicos de ARN circulares y estructuras secundarias similares a varillas que codifican una nueva familia de proteínas Oblin. Además de detectarse en las heces humanas, se les puede identificar en el microbioma oral. De hecho, la bacteria oral humana Streptococcus sanguinis SK36 contiene un Ss obelisco, aunque su presencia no es esencial para el crecimiento bacteriano de Streptococcus sanguinis.

Todavía queda un largo camino de investigaciones para definir el papel que juegan los obeliscos en el microbioma humano. Habrá que estar atentos a los resultados de las investigaciones en curso sobre este campo.

La metformina mejora el tratamiento del cáncer de pulmón

Los resultados de dos cohortes retrospectivas publicadas en Journal of the National Cancer Institute indican que los pacientes con sobrepeso mejoran los resultados de la inmunoterapia con metformina en pacientes con cáncer de pulmón a células no pequeñas (CPCNP). 

En una cohorte se incluyeron 511 pacientes con sobrepeso y 232 sin sobrepeso que habían sido tratados quirúrgicamente con lobectomía. Como resultado, se apreció un aumento de la supervivencia libre de recurrencia del 53 % a favor de los pacientes con sobrepeso.

En la otra cohorte se evaluó el resultado en un modelo de ratones con CPCNP  del uso de los inhibidores del punto de control inmunitario (ICI), 284 con sobrepeso y 184 sin sobrepeso. Como consecuencia, se observó una corrección del crecimiento acelerado en los modelos de ratones obesos. También se comprobó un aumento de la supervivencia libre de enfermedad en los pacientes con sobrepeso que recibieron inmunoterapia con metformina.

domingo, 21 de septiembre de 2025

Utilidad clínica de la determinación de la resistencia a la insulina (HOMA-IR)

 

El modelo de evaluación de la homeostasis de la resistencia a la insulina (HOMA-IR) está determinado por una fórmula simple: (Glucosa en ayunas x Insulina en ayunas) / 22,5. Los valores normales de HOMA-IR generalmente se consideran inferiores a 1,0 para una sensibilidad óptima, mientras que los valores superiores a 2,5 pueden indicar resistencia a la insulina. El HOMA-IR elevado se observa en la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico. Las recomendaciones dietéticas para HOMA-IR alto incluyen pérdida de peso, mayor ingesta de fibra y menor consumo de carbohidratos refinados y grasas saturadas. Las intervenciones médicas pueden incluir medicamentos como la metformina para mejorar la sensibilidad a la insulina. 

Cómo se determina HOMA-IR
  • Análisis de sangre: Se toma una muestra de sangre después de un ayuno nocturno. 
  • Medición: Los niveles de glucosa e insulina en ayunas se miden a partir de la muestra de sangre. 
  • Cálculo: El índice HOMA-IR se calcula utilizando la fórmula: 
HOMA-IR = (Glucosa en ayunas en mmol/L × Insulina en ayunas en μU/mL) / 22,5

Valores normales de HOMA-IR
  • Sensibilidad óptima: Los valores de HOMA-IR por debajo de 1.0 generalmente se consideran óptimos. 
  • Sensibilidad normal: Los valores entre 1.0 y 2.5 a menudo sugieren una sensibilidad normal a la insulina. 
  • Resistencia a la insulina: Un valor HOMA-IR superior a 2,5 puede indicar resistencia a la insulina. 
  • Variaciones: Los puntos de corte pueden variar ligeramente según la población y los criterios del estudio, por lo que es mejor consultar con un profesional de la salud. 

Enfermedades asociadas con HOMA-IR elevado
  • Obesidad: Un índice de masa corporal (IMC) más alto está relacionado con una mayor resistencia a la insulina. 
  • Diabetes tipo 2: La resistencia a la insulina es una característica clave de la diabetes tipo 2. 
  • Síndrome metabólico: HOMA-IR es un predictor independiente del síndrome metabólico, que involucra un grupo de afecciones que incluyen obesidad, presión arterial alta, azúcar en sangre alta y niveles anormales de colesterol. 
  • Mayor riesgo de enfermedad cardiovascular: Una HOMA-IR alta se relaciona con la hipertensión arterial, dislipidemia y aterosclerosis.
  • Hígado graso no alcohólico: un aumento de la resistencia a la insulina se acompaña de una mayor acumulación de grasa en el hígado acompañando a la inflamación y que puede progresar a la fibrosis del órgano.
Recomendaciones dietéticas y médicas para el HOMA-IR elevado

Cambios en la dieta:
  • Pérdida de peso: Perder el exceso de peso, especialmente la grasa abdominal, puede mejorar significativamente la sensibilidad a la insulina.
  • Fibra dietética: Aumentar la ingesta de alimentos ricos en fibra puede ayudar.
  • Reducción de azúcares y grasas refinadas: Limitar los carbohidratos refinados y las grasas saturadas en la dieta es beneficioso.
  • Dieta mediterránea: Adoptar una dieta rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables ha demostrado efectos positivos.
Intervenciones médicas:
  • Medicamentos: A menudo se recetan  medicamentos como  la metformina para mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de glucosa en sangre.
  • Ejercicio regular: Realizar actividad física regular ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina.
  • Modificaciones en el estilo de vida: Abordar otros factores como los trastornos crónicos del sueño y controlar el estrés también puede desempeñar un papel.
HOMA-IR y ferritina elevados

Un aumento de la resistencia a la insulina tiene relevancia clínica con ferritina elevada, ya que los niveles de ferritina pueden aumentar debido a la sobrecarga de hierro, y un exceso de hierro puede contribuir directamente a la resistencia a la insulina. Un nivel alto de ferritina también suele indicar inflamación, que a su vez impulsa la resistencia a la insulina. En conjunto, la ferritina elevada y la resistencia a la insulina se asocian con un mayor riesgo de síndrome metabólico y progresión a diabetes tipo 2, lo que contribuye a complicaciones cardiometabólicas adicionales.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Estándares de Atención Médica en Diabetes 2019


Diabetes Care ha publicado los Estándares de Atención Médica en Diabetes 2019. Sin dudas, documento líder en las pautas para el tratamiento de los diabéticos y su manejo integral. Se han introducidos nuevas pautas y criterios que interesan a todos los facultativos que brindan atención al diabético. Esta revisión anual incluye aspectos que van desde la promoción de salud hasta la prevención secundaria y terciaria. Así como, las novedades relacionadas con el tratamiento farmacológico.

A destacar, algunas recomendaciones:
  • Dos resultados anormales en una misma muestra, glucosa en plasma y A1C en ayunas, justifican el diagnóstico de diabetes.
  • Para el tratamiento inicial de la diabetes tipo 2, la metformina es el medicamento de preferencia.
  • Si el diabético tipo 2 requiere el uso fármaco inyectable, la opción inicial es un agonista del receptor del péptido 1 similar al glucagón antes de la insulina.
  • Aquellos pacientes con diabetes tipo 2 no usuarios de insulina, no tienen un beneficio adicional en el autocontrol rutinario de la glucemia.
  • Como parte de la evaluación general del diabético, interesa incluir el riesgo de enfermedad ateroesclerótica a 10 años.
  • Sin dudas, habrá que insistir en el consumo generoso de agua y desaconsejar las bebidas azucaradas.
  • Si el diabético tipo 2 tiene una enfermedad ateroesclerótica definida, los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 estarían indicados para el control de la glucemia. O bien, los agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón.

Por último, se señalan algunos criterios a considerar para la introducción temprana de la insulina en el tratamiento. Entre ellos, la pérdida de peso indicativa de catabolismo en curso. También, los síntomas de hiperglucemia, con niveles de A1C > 10 %. O bien, niveles de glucosa en sangre ≥ 300 mg / dL.

José Antonio Gelpi Méndez | Director de Divulgación Médica en Cualtis.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Terapias contra el envejecimiento


Terapias contra el envejecimiento: Las terapias contra el envejecimiento crecen en interés entre los científicos. Destacan entre ellas la Rapamicina, Metformina, Pegvisomant, Resveratrol y Cúrcuma. De momento, el estilo de vida sano sigue siendo la mejor opción.

viernes, 27 de septiembre de 2024

Las mujeres viven más: ¿Qué pasa con los hombres?


Hola a todos, les presento este libro que trata sobre la longevidad y la ventaja que tienen las mujeres en ese sentido. En una revisión actualizada de las investigaciones sobre el tema encontré algunas pistas que pongo a vuestra disposición. Espero que sea de vuestro interés. Un cordial saludo. Gracias

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Las mujeres viven más: ¿Qué pasa con los hombres? 

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En este libro intentamos encontrar la explicación de por qué las mujeres viven más que los hombres como indican las estadísticas de los últimos 200 años. En 1950 las mujeres superan en 3 años a los hombres y en 2020 esta diferencia aumentó a los 4,8 años. El récord de longevidad lo tiene la francesa Jeanne Calment que vivió 122 años. La expectativa de edad máxima de supervivencia para el 2070 es de 125 años. Algunos creen que será una mujer japonesa. Las diferencias en la esperanza de vida entre hombres y mujeres se asocian con factores biológicos y sociales. En cualquier caso, ambos sexos pueden ganarle más de 10 años a la esperanza de vida con cambios en el estilo de vida. Es el resultado de un estudio publicado en la revista médica Circulation con adultos de mediana edad. Ciertamente, la clave para mejorar la longevidad está relacionada con la adopción de hábitos y costumbres saludables que se describen detalladamente en el libro. Por último, se revisan algunos de los agentes antienvejecimiento actualmente en estudio como la metformina, resveratrol, cúrcuma y quercetina; entre otros.

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