Vigilancia activa (observar y esperar; watch and way) es el término más utilizado en tumores renales pequeños. Consiste en un monitoreo estrecho mediante pruebas de imagen periódicas (como ecografías, resonancias o TAC) para observar el crecimiento del tumor, reservando la intervención (cirugía o ablación) sólo si el tumor crece a un ritmo determinado. El término es aplicable en caso de metástasis, particularmente si se trata de oligometástasis.
Centro Oncológico de Edimburgo, Reino Unido
- La mediana de supervivencia global fue de 88,0 meses (rango:34,0-127,0)
- La mediana del tiempo para el inicio de la terapia sistémica anticancerígena (SACT) fue de 31,8 meses (rango 12,0-76,3)
- El 18 % de los que tenían una Proteína C Reactiva < o = 10 mg/l comenzaron la SACT al año de la vigilancia
- El 41 % de los que tenían una Proteína C Reactiva > 10 mg/l comenzaron la SACT al año de la vigilancia
La investigación liderada por la Cleveland Clinic ha validado protocolos de "vigilancia activa" (o observación y espera) para pacientes seleccionados con carcinoma de células renales metastásicas asintomático (mRCC), convirtiéndola en una opción segura y viable para evitar la toxicidad de la terapia sistémica inmediata.
Los datos clínicos y hallazgos
- Resultados prospectivos de ensayo: En un histórico ensayo clínico de Fase II liderado por investigadores de la Cleveland Clinic (dirigidos por el Dr. Brian Rini), 48 pacientes con mRCC asintomático y sin tratamiento previo pudieron retrasar de forma segura la terapia sistémica durante una mediana de 14,9 meses.
- Calidad de vida: El periodo de vigilancia y espera no comprometió la supervivencia global ni afectó negativamente al bienestar emocional (por ejemplo, ansiedad o depresión) de los pacientes cuidadosamente monitorizados.
- Selección del paciente: Los candidatos ideales para este protocolo son tumores de crecimiento lento (indolentes), pocos sitios metastásicos y una baja carga de enfermedad.
Protocolos de Vigilancia y Espera
- Seguimiento Cercano: Para pequeñas masas renales (MRS) de menos de 2 cm, la monitorización suele implicar imágenes axiales (TC o RM) cada 3 a 6 meses para comprobar el crecimiento tumoral y la progresión metastásica.
- Biomarcadores: Investigadores de la Cleveland Clinic y otros datos observacionales sugieren que los marcadores inflamatorios, como la proteína C-reactiva (PCR), pueden ayudar a predecir qué pacientes se beneficiarán más de la observación a largo plazo.
- Desencadenantes de intervención: Los pacientes son trasladados a tratamientos activos (terapias dirigidas, inmunoterapia o cirugía) si las imágenes muestran una tasa de crecimiento sospechosa, nuevos sitios de enfermedad o la aparición de síntomas relacionados con el cáncer.




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